BLOGELEUSIS: FILOSOFÍA, y más allá...


Según Walter Burkert, los antiguos misterios "eran rituales de iniciación de carácter voluntario, personal y secreto que aspiraban a un cambio de mentalidad mediante la experiencia de lo sagrado." (Cultos mistéricos antiguos)

Con los decretos imperiales de 391/392, que prohibieron todos los cultos paganos, y con la destrucción de los santuarios por los godos al mando de Alarico en 394, los misterios súbitamente desaparecieron...

¿Desaparecieron? ¿O dejaron de ser algo meramente exterior, para madurar y convertirse en lo que siempre pretendieron ser: una experiencia interior, dirigida a enriquecer al sujeto, y al margen de cualquier formalismo abstracto, vacío?

Este blog -creado precisamente en Madrid, la ciudad situada en el centro, y presidida por la estatua de Cibeles, la Gran Madre- pretende recoger el espíritu de esos misterios, sean los de Eleusis, Dionisos, Méter, Isis o Mitra, y combinarlos con el saber filosófico, para estimular el avance espiritual de aquellos que quieran participar en su creación.

Igual que en las iniciaciones del pasado, habrá en él dos niveles: el preparatorio, en el que se incluirán materiales destinados a los estudiantes de Secundaria y Bachillerato, que acaban de iniciarse en el camino del conocimiento; y el especializado, en el que el autor incluirá temas filosóficos de nivel superior, o situados en los márgenes del pensamiento filosófico "oficial". También se incluirán referencias a sus publicaciones, a fin de que puedan ser localizadas, comentadas, y desde luego criticadas, por aquellos que se encuentren interesados por los problemas a los que dichas publicaciones se refieren.


En estos tiempos que corren, oscilantes entre el dogmatismo fanático de las religiones oficiales y el más burdo de los materialismos, los defensores del auténtico progreso espiritual no pueden desesperar, ni ceder un ápice de terreno. Hoy, como siempre, este ha de ser nuestro lema:

"Fortes viri adversa fortuna probabuntur"

jueves, 28 de junio de 2012

1º de Bachillerato: Freudiana de Alan Parsons Project



¿Pueden adaptarse los conceptos psicoanalíticos al ámbito musical? Este fue el reto asumido por Alan Parsons y Eric Woolfson en su último álbum juntos. Woolfson, siempre intresado por todo aquello que tuviese que ver con el ámbito de lo irracional y simbólico, se sintió atraído por la figura de Sigmund Freud y sus teorías sobre la mente inconsciente, y siguió los pasos del médico vienés, inspirándose en sus propias obras y en los casos más famosos que en ellas aparecían, como el del "hombre de las ratas", el "hombre de los lobos" o el "pequeño Hans", o en conceptos que ya forman parte del acervo cultural contemporáneo de Occidente, como el "Complejo de Edipo". También asimiló ideas procedentes de la Interpretación de los sueños. El resultado es un álbum un tanto irregular, no comparable, a mi juicio, con otras producciones más logradas del mítico dúo, pero que contiene temas absolutamente magistrales. Lo interesante es que Woolfson se percató de cuál era el verdadero proyecto de Freud: rescatar a aquellos individuos que, acosados por sus problemas mentales, desesperaban de encontrar una solución a los mismos. El psicoanálisis, una especie de versión actualizada del método socrático y del adagio délfico que nos ordenaba "conocernos a nosotros mismos" fue su respuesta. Aún más: Woolfson, como se pone de manifiesto en las letras de las canciones, se percató de que la intención última de Freud era cambiar el mundo, haciendo que lo que es Ello, pase a ser Yo, es decir, que asumamos la parte irracional de nuestra mente, poniendo sus energías al servicio de la creatividad consciente.
   La ulterior transformación de Freudiana en una ópera rock originó una disputa entre los dos amigos, que se saldó con su separación. Parsons emprendió una carrera en solitario, con actuaciones en directo (anteriormente impensables para un grupo que trabajaba exclusivamente con músicos de estudio) y nuevos álbumes de factura sumamente irregular; Woolfson enfermó y murió de cáncer. Su fallecimiento puso fin a toda una época dorada del rock progresivo y metafísico.


Freudiana (Letra)


I was alone in my room feeling sorry for myself.
Call me a prophet of doom, i could think of nothing else.
I found a freudian book gathering dust upon my shelf.
I thought i'll give it a look, would it hurt or would it help?

Freudiana, do you want to be somebody?
Freudiana, do you want to change the world?

I met the wolfman and the ratman, anna-o and little hans.
They were walking on a tightrope, i never thought they had a chance.
And then a hand reached out to hold them just before they tumbled down.
But i was standing in a quicksand and i could not feel the ground.

Freudiana, do you want to be somebody?
Freudiana, do you want to change the world?

I look back and try to find the part of me i don't know.
I won't stop till i see the truth. there's such a long way to go.

I saw a picture of a stranger but i don't understand.
He had a ring around his finger and something burning in his hand.
And i wanted him to teach me and i needed to believe.
But the shadows that he threw me were intended to deceive.

Freudiana, do you want to be somebody?
Freudiana, do you want to change the world?

martes, 26 de junio de 2012

1º de Bachillerato: Robert Fludd y el hermetismo





   Uno de los principales representantes del hermetismo tardío fue el médico inglés Robert Fludd (1574-1637). Su obra más importante Utriusque Cosmi historia repreenta uno de los más grandes tesoros bibliográficos de este movimiento, sobre todo en lo que se refiere a su representaciones de las relaciones entre el macrocosmos (el universo) y el microcosmos (el hombre).
   Igual que Paracelso, John Dee, o nuestro Juan de Herrera, Fludd cultivó multitud de disciplinas diferentes, desde las matemáticas y la música a la alquimia y la cábala, pues todas ellas cabían dentro de la concepción hermética del saber, antes de que la dictadura cartesiana acabara con las especulaciones de los magos del Renacimiento.
   Los impresionantes, riquísimos y complejos grabados que aparecen en sus libros, nos presentan una correspondencia entre el hombre y la naturaleza: son símbolos que, igual que los mandalas tibetanos, nos invitan a la meditación filosófica; una especie de mapa gráfico en el que se describen las misteriosas conexiones entre la mente humana y la totalidad del universo. Frente a la concepción de la ciencia actual, basada en la seca especulación matemática, los diagramas fluddianos sugieren esa maravillosa mezcla de arte y ciencia que caracterizó al movimiento hermético del Renacimiento.


   Fludd, fiel al ideal renacentista de la concordatio, no veía incompatibilidad entre el cristianismo, el pensamiento filosófico pagano: y la cábala hebrea: se trataría de tres maneras de acercarse al secreto misterioso de la divinidad, mediante aproximaciones diferentes, aunque  afines, gracias al valor simbólico de los números. Así, por ejemplo, interpreta al propio Cristo como encarnación del Verbo (cristianismo), pero también como emanación de la Sephirot "sabiduría" (cábala) y del Lógos neoplatónico.
   Fiel a la concepción dualista, y a la vez armónica, del hermetismo, Fludd considera que luz y tinieblas, espíritu y materia se combinan en nuestro mundo, que surge del claroscuro producido por ambos principios. Así, obtenemos una intersección entre la "pirámide de las formas" platónica y la pirámide material terrestre, en cuyo centro sitúa Fludd al Sol, como astro mediador. 


   Igual que Paracelso, Fludd basó su cosmogonía en tres principios : luz, tenieblas y agua, base de la transmutación alquímica: sal (oscuridad material), azufre luminoso (alma) y el mercurio de los filósofos (agua espiritual), cuyas transformaciones permitirían alcanzar el secreto supremo: la obtención de la piedra filosofal: el Lapis de la sabiduría.


   El ser humano, en cuanto microcosmos, refleja el resto del universo, y por eso en él convergen todas las fuerzas del universo, que regulan tanto sus ritmos orgánicos como su vida psicológica e intelectual, con sus alternancias luminosas y tenebrosas, alegres y tristes, sanas y enfermas. 

 

   Fludd representa a Dios, igual que Nicolás de Cusa, o Giordano Bruno, como el ser absoluto “cuyo centro está en todas partes y cuya circunferencia en ninguna”. Lo simboliza con triángulo dentro de un círculo. situando en el interior del triándulo luminoso divino las diferentes jerarquías angélicas. De la luz que emana de Dios procede la ordenación del caos del universo, en una suerte de escala jerárquica luminosa.






viernes, 22 de junio de 2012

La crisis dilucidada (y 7): La Gran Depresión del 29




     Toda acción humana, individual o social, se encuentra impulsada por un tipo de filosofía.
   La filosofía económica, totalmente equivocada, que condujo al desastre de 1929 es -si exceptuamos las notables complicaciones introducidas por la tecnología y la globalización- muy parecida a la que se encuentra detrás de la actual crisis. Por eso ver el documental La gran depresión del 29 nos ofrece un elenco de claves sumamente interesantes para entender el momento que atravesamos. Conocer la historia, así como las filosofías que la impulsan, es decisivo para no tener que repetirla.
     Historia magistra vitae.

miércoles, 20 de junio de 2012

Hermetismo: Los siete principios fundamentales de la filosofía hermética


Historia del hermetismo

Los libros de Hermes (Corpus Hermeticum) gozaron de gran autoridad durante los primeros siglos de la Iglesia. Los Doctores Cristianos invocaban a menudo su testimonio junto con el de las Sibilas, que habían anunciado la venida de Cristo a los paganos, mientras que los Profetas la predecían a los hebreos.
"Hermes -dice Lactancio- ha descubierto, no sé cómo, casi toda la verdad". Se le consideraba como una especie de revelador inspirado y sus escritos pasaban por monumentos auténticos de la antigua teología de los egipcios. Esta opinión fue aceptada por Marsilio Ficino, Pico della Mirándola y otros eruditos del Renacimiento que tradujeron o comentaron los libros herméticos. Estos creyeron encontrar en ellos la fuente original de las iniciaciones órficas, de la filosofía de Pitágoras y de Platón. Sin embargo, no tardaron en surgir dudas sobre la autenticidad de estos libros y aquellos que llevan el nombre de las Sibilas, y la crítica acabó por demostrar el carácter apócrifo de unos y otros.
El nombre de Hermes Trismegisto es de origen griego y significa "Hermes, el tres veces grande". Hermes, un dios griego, es conocido también por su denominación romana Mercurio. Su identidad, se pierde en la noche de los tiempos remontándose al Egipto pre-faraónico, mucho antes de Moisés. Ciertas tradiciones hebreas lo consideran contemporáneo de Abraham y más adelante, es identificado con el dios Thot, intermediario entre Dios y los hombres. Algunos eruditos opinan que Hermes fue deificado, y otros piensan que no es sino el aspecto humano de ese mismo dios. Otros lo identifican con Imhotep, el arquitecto y primer ministro del faraón Zoser, creador de la pirámide escalonada de Sakkara.
Una versión sustenta que el nombre de Hermes Trismegisto no designa a una personalidad individual, sino que constituye un conjunto de enseñanzas elaboradas en Egipto y enriquecidas a lo largo del tiempo.
Sus enseñanzas pasaron de Egipto a Grecia y los griegos se encargaron de conservarlas y transmitirlas. Los misterios órficos y eleusinos, así como los pitagóricos, los filósofos pre-socráticos y Platón, sirvieron de vehículo fundamental de dicha transmisión, que también fue realizada en parte a través del teatro griego. Más tarde, los neoplatónicos y los gnósticos difundieron este saber en el mundo romano y en el cristianismo primitivo, sirviendo de base para su propagación entre los árabes.
No hay discusión en cuanto a que la sabiduría de los faraones, cuyo exponente máximo es el cuerpo de doctrina que se atribuya a Hermes Trismegisto, fue la luminosa depositaria de las enseñanzas de la tradición. Algunos opinan que los egipcios heredaron este saber directamente de los atlantes, quienes, tras la destrucción de su continente hicieron un alto a las orillas del Nilo en su éxodo hacia el Himalaya. Hay que notar el sorprendente parecido entre las manifestaciones externas de la cultura egipcia y las de las culturas latinoamericanas precolombinas (pirámides, momias, motivos ornamentales, etc.). Hay quienes opinan, sin embargo, que los padres del saber egipcio fueron los hindúes y los caldeos y que Egipto fue una etapa del reflujo hacia el Oeste a partir del Himalaya. Sea como fuere, lo cierto es que el saber hermético ha tenido una influencia profundísima en toda la tradición filosófica y artística occidental.

Mosaico de Hermes, en la catedral de Siena


Las enseñanzas de Hermes
Todos los hermetistas, sea cual sea el aspecto particular del que se ocupen, dicen ser los herederos de Hermes. Los alquimistas lo consideran el fundador de esa ciencia. La magia y la adivinación también se reclaman herederas de Hermes. Court de Gebelin estudió los orígenes históricos del Tarot y llegó a la conclusión de que especialmente los arcanos mayores, son la forma que tomó con el tiempo un antiguo libro egipcio: precisamente El Libro de Thot. Es bien sabido que los egipcios se destacaban en la magia y el conocimiento de las fuerzas astrales.
Plutarco afirma que "se cree que Hermes fue el primero en Egipto que conoció los caracteres de los dioses". No es que Hermes inventara tal o cual alfabeto. Se trata de la lengua sagrada en la que el signo y cosa eran lo mismo, y donde conocer el signo era estar en posesión de la cosa. Hermes dominaba la ciencia de este lenguaje sagrado que confería poderes mágicos a quien lo conocía. Por ello a él también se refieren los cabalistas (Moisés, a partir del cual se inició la cábala, se decía que había sido un discípulo de Hermes) y las escuelas de simbología de todos los tiempos.
De Hermes proceden las investigaciones numéricas y físicas de los pitagóricos que, si por un lado dieron la matemática, la geometría y la música, por otro desarrollaron toda una rama hermética acerca de la unidad, la dualidad, el ternario, etc.
La "armonía de las esferas", la "música celeste, tan estudiada por los hermetistas del Renacimiento (con su derivación en el arte, la mecánica o la astronomía: Leonardo Da Vinci, Isaac Newton, y otros) tienen su fuente en Hermes Trismegisto, a través de los griegos.
También encontramos en él, aunque este es un aspecto menos conocido del Corpus Hermeticum, muchas enseñanzas sobre la teoría de los ciclos, de las edades del mundo, tanto de la tierra como de la totalidad del devenir cósmico.
Hermes Trismegisto es un padre universal de todos los saberes, un gigante de la sabiduría, no solamente de aquella que se ha denominado hermética, sino también de muchos otros saberes considerados profanos que tienen en él su fundamento y cuya concepción y desarrollo es solamente posible en el marco de la filosofía contenida en el Corpus Hermeticum. Un ejemplo de ello es la física moderna que ha tenido que recurrir a los postulados teóricos de los pre-socráticos, la mayoría de los cuales se originan en el saber egipcio. Lo mismo sucede con la matemática que redescubre el número pitagórico, procedente directamente de Hermes según las declaraciones del propio Pitágoras.

El lenguaje del Corpus Hermeticum
El lenguaje de Hermes es simbólico, por lo que su comprensión resulta algo obscura.
La obra de Hermes Trismegisto requiere atención y esfuerzo de parte del lector, si es que no quiere limitarse a encontrar en ella un saber erudito de tipo histórico sobre algunos aspectos del mundo antiguo. Exige además, una cierta disposición espiritual.
Las enseñanzas de Hermes Trismegisto se transmitieron oralmente durante miles de años. Aun hoy, muchas de ellas siguen transmitiéndose así. Los documentos más antiguos que se conocen se remontan al siglo II antes de Cristo y el cuerpo fundamental del Corpus Hermeticum fue fijado en griego aproximadamente entre los años 100 y 300 de la era cristiana.
Poimandres y Asclepios (de los que existen varias ediciones en castellano) son dos de las obras más conocidas de Hermes.

Los siete principios herméticos

En el Kybalión, tratado hermético compuesto por "tres iniciados" (y que no forma parte del Corpus Hermeticum), encontramos un buen resumen de los principios fundamentales del hermetismo. Resulta curiosísima la semejanza que existe entre estos principios y algunos planteamientos de la física cuántica actual:

"Los principios de la verdad son siete; el que comprenda esto perfectamente, posee la clave mágica ante la cual todas las puertas del Templo se abrirán de par en par".
Los siete principios sobre los cuales se basa toda la Filosofía Hermética son los siguientes:
El principio de Mentalismo.
"El todo es mente, el universo es mental."
El principio de Correspondencia
"Como arriba es abajo, como abajo es arriba."
El principio de Vibración
"Nada está inmóvil; todo se mueve; todo vibra."
El principio de Polaridad
"Todo es doble; todo tiene dos polos; todo, su par de opuestos: los semejantes y los antagónicos son lo mismo; los opuestos son idénticos en naturaleza, pero diferentes en grado; los extremos se tocan; todas las verdades son semi-verdades; todas las paradojas pueden reconciliarse."
El principio del Ritmo
"Todo fluye y refluye; todo tiene sus períodos de avance y retroceso; todo asciende y desciende; todo se mueve, como un péndulo; la medida de su movimiento hacia la derecha, es la misma que la de su movimiento hacia la izquierda; el ritmo es la compensación."
El principio de Causa y Efecto
"Toda causa tiene su efecto; todo efecto tiene su causa; todo sucede de acuerdo con la Ley; la suerte no es más que el nombre que se le da a una ley no conocida; hay muchos planos de casualidad, pero nada escapa a la Ley."
El principio de Generación
"La generación existe por doquier; todo tiene sus principios masculino y femenino; la generación se manifiesta en todos los planos."



La Tabla de Esmeralda

La Tabla de Esmeralda es otro texto clásico atribuido a Hermes Trismegisto y del que sin excepción se reclaman discípulos todos los alquimistas. Estos encuentran en sus enseñanzas el resumen más conciso, pero también el más complejo, del arte hermético.
Existen numerosas versiones de este texto, con variaciones a veces importantes. A continuación se ofrece la traducción de la primera edición impresa aparecida en Nuremberg en 1541:


Tabla de Esmeralda de Hermes Trismegisto sobre la Química
Palabras de los secretos de Hermes escritas sobre una tabla de esmeralda que sostenía en sus manos cuando, en una cueva oscura, fue encontrado su cuerpo embalsamado.
Verdad sin mentira, cierto y muy verdadero: lo que es inferior es como lo que es superior; y lo que es superior es como lo que es inferior, para el cumplimiento de los milagros de una sola cosa.
Y como todas las cosas fueron desde uno, por la meditación de uno solo, igualmente las cosas fueron nacidas por ello de una cosa, por adaptación.
Su padres es el Sol, su madre la Luna. El viento lo ha llevado en su vientre. La Tierra es su nodriza. En ella está el padre de todos los talismanes del mundo. Si es hecha de tierra su fuerza está entera.
Separarás la tierra del fuego, lo sutil de lo espeso, con gran inteligencia.
El subió de la Tierra al cielo, de nuevo descendió a la Tierra, y recibió la fuerza superior e inferior.
Así tendrás la gloria del mundo entero.
Por ello toda obscuridad se aleja de ti.
Aquí está la fuerte fuerza de toda fuerza, que vence toda cosa sutil y penetra toda cosa sólida.
Así es creado el mundo.
Tales son las admirables adaptaciones de cuya manera está aquí.
Por eso soy llamado Hermes Trismegisto, poseyendo las tres partes de la filosofía del mundo entero.
Completo es lo que he dicho de la operación del Sol.


En este vídeo aparece una breve exposición de los principios herméticos, que en sí misma no aporta gran cosa, pero que resulta interesante por la gran belleza de sus imágenes. El presente científico, tras los siglos de oxduro mecanicismo, vuelve a conectar con un pasado que nunca debió olvidarse.



Para finalizar, en este enlace encontraréis la exposición de una tesis reciente, sostenida por algunos astrónomos que se salen del paradigma establecido, y que atribuyen nada menos que conciencia a las estrellas. ¡Qué habría dicho Leibniz de algo tan atrevido! (Consciencia cósmica)


lunes, 4 de junio de 2012

Realismo e idealismo en la física cuántica


Experimento parece mostrar que la conciencia afecta la materia, el observador afecta lo observado

Nuevo experimento realizado por el Dr. Dean Radin sugiere que no existe una realidad independiente de su observación; aparentemente la conciencia actúa sobre las partículas subatómicas, modificando sus estados cuánticos
En el centro del misterio que representa la física cuántica esta la posible interferencia del acto de observar en los resultados de un experimento, como si de alguna forma la conciencia estuviera influyendo en un fenómeno que en apariencia debiera ser independiente, o hasta pudiera estarse creando ese fenómeno con el mero acto de observar. Ocurre que al hacer una medición de un sistema de partículas subatómicas la función de onda varía instantáneamente, y no sólo en la región de la medida sino en cualquier otra por muy distante que esté.
Existe enorme polémica entre los físicos sobre esta teoría de la participación de la conciencia en un fenómeno material; mientras que aquellos más ajustados al paradigma clásico rechazan dicha influencia, una corriente identificada dentro de la Interpretación de Copenhague considera plausible que el colapso de la función de onda de un electrón esté determinado por la acción de una conciencia.
Recordamos a Dean Radin por su participación en el Global Consciousness Project de la Universidad de Princeton, el cual justamente mide, con enorme elegancia, la capacidad de la conciencia colectiva de modficar un aparato de medición y por lo tanto de manifestarse materialmente, así como por su trabajo estudiando la telepatía. Este maverick de las fronteras de la ciencia ha realizado un nuevo experimento en conjunto con una serie de científicos del Noetics Institute, publicado en Physics Essays, el cual sugiere que la conciencia afecta la medición de un fenómeno.
Se realizó un experimento de doble rendija (o experimento de Young, famoso por haber revelado la dualidad onda corpúsculo de la luz). “Se predijo que la proporción del patrón de interferencia de la energía espectral de la doble rendija en relación  a la energía espectral de una sola rendija disminuiría cuando se enfocaba la atención a la doble rendija en comparación a cuando no se dirigía la atención”. El experimento constó de 250 sesiones con 137 personas que enfocaron su atención a las rendijas por las que atravesaban fotones. Se diferenciaron intervalos de tiempo en los que se dirigió esta atención y en los que no se dirigió atención. Radin dice que, mientras que se erradicaron todo tipo de variables que podrían influir en el experimento, factores asociados a la conciencia, como experiencia meditando, apertura emocional y otros factores psicológicos “correlacionaron significativamente con las perturbaciones del patrón de interferencia de la doble rendija”. Eso parece ser “consistente con la interpretación relacionada a la conciencia en el problema de medición cuántica”.
El experimento puede ser consultado a fondo aquí. Todo parece haberse hecho conforme al más estricto método científico. Las implicaciones son inmensas, aunque nuna saldrá en el noticiario de la noche. Dice Radin en la introducción a su experimento:
La medición cuántica es un problema ya que viola la doctrina comúnmente aceptada del realismo, que asume que el mundo en general es independiente de la observación. El conflicto entre el realismo ingenuo y lo que implica el problema de medición cuántica obligó a muchos de los pioneros de la teoría cuántica a considerar el significado de observación y medición. Algunos como Pauli, Jordan y Wigner creyeron que algún aspecto de la conciencia –refiriéndose a capacidades mentales como la atención, la alerta y la intención– eran indispensables para entender la medición cuántica. Jordan escribió: “Las observaciones no sólo perturban lo medido, lo producen…  Provocamos que el electrón asuma cierta posición definida. Nosotros mismos producimos el resultado de la medición”.
Esto evidentemente es algo que la ciencia instintivamente rehuye, puesto que pone en entredicho sus fundamentos: refuta la existencia de una realidad objetiva. Y aunque por años se ha querido desestimar este fenómeno como algo que sólo ocurre en el mundo fantasmagórico de las partículas subatomícas, y que no tiene ningún significado en nuestro mundo marcoscópico (una especie de insignificante aberración que algún debiera ser rectificada), lo cierto es que lo que implica es consustancial a toda la existencia del universo e inescapable para cualquier formulación filosófica. ¿Como separar de nuestro sentido existencial el hecho de que todo aquello de lo que estamos compuestos, en su constituyente básico, se ve modificado por el acto de ser observado? ¿Cómo no entender entonces, como lo hiciera Robert Anton Wilson, que cualquier teoría, creencia, modelo o sistema que erigamos no es más que un producto de nuestra observación y no un reflejo de la realidad? “Cada descripción del universo es una descripción del instrumento que utilizamos para describir el universo (la mente humana)”, escribió el autor de Psicología Cuántica.
Dean Radin, junto con científicos como David Bohm o Rupert Sheldrake, manifiesta una gran valentía al investigar estos temas anatemas.  ”La noción de que la conciencia puede estar relacionada a la formación de la realidad física ha sido asociado más con la magia medieval y las ideas New-Age que con la ciencia sobria. Como resultado, es más seguro para la carrera de un científico evitar relacionarse con temas tan dudosos y subsecuentemente los experimentos que examinan  estas ideas son difíciles de encontrar en la física. De hecho el tabú es tan grande que hasta hace poco se había extendido a todo examen sobre los fundamentos de la teoría cuántica. Por más de 50 años estos experimentos se han considerado inapropiados para un investigador serio”.
Tiene cierta lógica, la espectralidad de la realidad pone en riesgo el poder casi divino que ha cobrado la ciencia en nuestra sociedad. Un poder que se ha incrementando en la medida que la magia y el arte han cedido su propio poder. La ciencia se considera el único método legítimo para acercarse al conocimiento –una reputación basada ciertamente en su capacidad de generar tecnología y manipular la naturaleza. Pero si acaso la ciencia no ha de ser cínica y rastrera entonces debería investigar, bajos sus principios, la naturaleza de la realidad sin imbuirle sus propias creencias. Ocurre justamente como en el fenómeno del colapso de onda, que al medir un fenómeno la ciencia proyecta la naturaleza de su conciencia en ese fenómeno: la realidad se convierte en una imagen de su modelo de realidad. Este es su gran poder, aunque de paso podría estar confirmando que el observador afecta lo observado. Una posible explicación, también, de por qué experimentamos más o menos la misma realidad colectivamente: un paradigma de pensamiento dominante se encumbra sobre el mundo proyectando su visión de la realidad: y eso es lo que vemos, puesto que así medimos.
Twitter del autor: @alepholo (fuente: Pijamasurf)

domingo, 3 de junio de 2012

1º de Bachillerato: Psicología humanistica: Utilización publicitaria de la Pirámide de Maslow

   Vídeo publicitario en el que se expone de forma muy breve la pirámide de las necesidades de Maslow, para desembocar en un panegírico de una conocida empresa petrolera y del mundo del motor (como si adquirir sus productos supusiera la plena autorrealización del ser humano). Un magnífico ejemplo de cómo la publicidad utiliza, y a la vez corrompe, la psicología, para fomentar el consumismo.


1º de Bachillerato: Macrocosmos y microcosmos: Universo y cerebro

 
La misteriosa Tabla Esmeraldina
La concepción renacentista del mundo, basada en el hermetismo y en los principios expuestos en la enigmática Tabla esmeraldina, mantenía que "como es arriba, así es abajo". Mucho se ha discutido sobre el significado de esta misteriosa expresión, pero en general se considera que alude a la correspondencia entre todas las partes del universo que constituía la idea fundamental de imagen alquímico-hermética de la naturaleza. Tras la Revolución Científica Moderna, esta concepción entró en crisis, ridiculizada por el mecanicismo cientificista que se impuso a lo largo de los siglos XVIII al XIX. Sin embargo, el desarrollo experimentado por la ciencia desde las primeras décadas del pasado siglo XX, con la aparición de la Mecánica Cuántica y la Teoría de la Relatividad, ha ido dando paso a una concepción holística o global del universo, que cada vez se parece más a la de los antiguos filósofos del Renacimiento.
   En este enlace: El cerebro se parece a todas las cosas del universo , aparece una serie de fotografías que habrían hecho las delicias de Pico della Mirandola, Agrippa de Nettesheim, Paracelso o Giordano Bruno, y que muestran un notable paralelismo, o correspondencia entre la estructura del microcosmos (simbolizado en nuestro cerebro) y la totalidad del universo (macrocosmos). Parecen mostrar -más que demostrar- que en el universo todo está relacionado, y que, efectivamente, "como es arriba, así es abajo".