BLOGELEUSIS: FILOSOFÍA, y más allá...


Según Walter Burkert, los antiguos misterios "eran rituales de iniciación de carácter voluntario, personal y secreto que aspiraban a un cambio de mentalidad mediante la experiencia de lo sagrado." (Cultos mistéricos antiguos)

Con los decretos imperiales de 391/392, que prohibieron todos los cultos paganos, y con la destrucción de los santuarios por los godos al mando de Alarico en 394, los misterios súbitamente desaparecieron...

¿Desaparecieron? ¿O dejaron de ser algo meramente exterior, para madurar y convertirse en lo que siempre pretendieron ser: una experiencia interior, dirigida a enriquecer al sujeto, y al margen de cualquier formalismo abstracto, vacío?

Este blog -creado precisamente en Madrid, la ciudad situada en el centro, y presidida por la estatua de Cibeles, la Gran Madre- pretende recoger el espíritu de esos misterios, sean los de Eleusis, Dionisos, Méter, Isis o Mitra, y combinarlos con el saber filosófico, para estimular el avance espiritual de aquellos que quieran participar en su creación.

Igual que en las iniciaciones del pasado, habrá en él dos niveles: el preparatorio, en el que se incluirán materiales destinados a los estudiantes de Secundaria y Bachillerato, que acaban de iniciarse en el camino del conocimiento; y el especializado, en el que el autor incluirá temas filosóficos de nivel superior, o situados en los márgenes del pensamiento filosófico "oficial". También se incluirán referencias a sus publicaciones, a fin de que puedan ser localizadas, comentadas, y desde luego criticadas, por aquellos que se encuentren interesados por los problemas a los que dichas publicaciones se refieren.


En estos tiempos que corren, oscilantes entre el dogmatismo fanático de las religiones oficiales y el más burdo de los materialismos, los defensores del auténtico progreso espiritual no pueden desesperar, ni ceder un ápice de terreno. Hoy, como siempre, este ha de ser nuestro lema:

"Fortes viri adversa fortuna probabuntur"

martes, 29 de mayo de 2012

Les Luthiers y la filosofía


   Recomendado por mi amigo y compañero Jorge Padilla, ahí va este vídeo antológico de Les Luthiers sobre unas relaciones amorosas inverosímiles basadas en la filosofía. Si no sabéis qué hacer para ligar, podéis probar con esta cumbia. A ver si funciona.



lunes, 28 de mayo de 2012

Música iniciática: La música de las esferas de Mike Oldfield


La música de las esferas de Mike Oldfield

   La música de las esferas en una hermosa teoría filosófica sobre la armonía del universo (Harmonia mundi).
   A lo largo de la historia, distintos eruditos han defendido la teoría de La Música de las Esferas. Desde Pitágoras hasta Mike Oldfield y la Nasa, distintos estudiosos, filósofos y músicos han creído en la existencia de esta misteriosa sintonía cósmica.
   Los pitagóricos mantenían que los tonos emitidos por los planetas dependían de las proporciones aritméticas de sus órbitas alrededor de la Tierra, de modo que las esferas más cercanas a la Tierra producen tonos graves que se agudizan a medida que la distancia aumenta, y que los sonidos que producía cada esfera se combinaban con los sonidos de las demás produciendo una sincronía sonora especial: la llamada "música de las esferas", o "música del universo" (Musica Universalis).
   Así, para ellos el Universo manifestaba proporciones "justas", establecidas por ritmos y números originando un canto armónico. El Universo, tal y como lo concebían, era un sistema en el que se integraban las siete notas musicales con los siete cuerpos celestes conocidos entonces (el Sol, la Luna y los cinco planetas visibles).
   La tesis de que el Universo es un gran instrumento musical fue sostenida, posteriormente, por Platón, Cicerón, Boecio Atanasius Kircher, Robert Fludd o Kepler. Según este último, un astro emite un sonido que es más agudo tanto en cuanto su movimiento es más rápido, por lo que existen intervalos musicales bien definidos que están asociados a los diferentes planetas. Para éste astrónomo, el movimiento celeste no era otra cosa que una continua canción para varias voces - seis - , pero para ser percibida no por el oído sino por el intelecto. Tan convencido estaba, que compuso seis melodías que se correspondían con los seis planetas del sistema solar conocidos hasta entonces.
   Pero la mejor explicación de la historia de este concepto -a mi modesto entender- se encuentra en la excelente recopilación de textos clásicos realizada por Joscelyn Godwin titulada Armonía de las esferas, y publicada por la editorial Atalanta en 2009.
   En ésta búsqueda de la armonía,el satélite de la NASA TRACE encontró hace pocos años las primeras evidencias de que lo que parecía no ser más que una bellísima y ancestral creencia es cierto. La atmósfera del Sol emite realmente sonidos ultrasónicos, interpretando una partitura formada por ondas que son aproximadamente 300 veces más graves que los tonos que pueda captar el oído humano.
   Asimismo, el telescopio espacial Kepler, lanzado en 2009, captó las variaciones minúsculas en el brillo estelar. Son la manifestación de oscilaciones o vibraciones que se producen por ondas acústicas -el sonido- atrapadas en el interior de las estrellas
   Antoni Jiménez, del Instituto de Astrofísica de Canarias, describe el fenómeno así: "El espectro de vibración de un violín es distinto al de un saxofón u otro instrumento. Escuchando la música podemos identificar qué instrumento es y del mismo modo, escuchando los sonidos de las estrellas podemos conocer sus características.
   Esta es precisamente la teoría que ha atraído atrajo a diferentes compositores como si fuera el sol sobre el que han girado los músicos. Mike Oldfield, por ejemplo, compuso recientemente una obra sinfónica relativamente alejada de su rock electrónico, cuyos principales pasajes aparecen en los vídeos que figuran al final de esta entrada. Pero la excitante idea de componer una obra que recogiese la Música de las Esferas no ha sido una originalidad del británico. Anteriormente, G. Holst, con sus su Suite para orquesta Los Planetas, y György Ligeti con su obra sinfónica Atmosphéres intentaron traducir, de formas diferentes, la musicalidad de las esferas celestiales.  




Newton y la alquimia

   Una de las facetas más desconocidas y misteriosas de la personalidad del gran Isaac Newton fue su interés por la alquimia.
   Isaac Newton es sin duda uno de los nombres más importantes de la historia de la ciencia y, fuera de toda duda, uno de los más decisivos. Y si bien, desde el concepto moderno de ciencia, podríamos pensar en este inglés como un hombre profundamente dedicado al pensamiento racional y la experimentación controlada, metódica, lo cierto es que, fiel a su época, Newton dedicó mucho de su tiempo a probar suerte en la alquimia, el antecesor directo de la química que por estar rodeado de simbolismo y un conocimiento hermético y misterioso, casi siempre se le margina a la categoría de creencias insostenibles.
   Sin embargo, el descubrir de la Ley de la Gravitación Universal (entre otros fenómenos del mundo físico) legó una gran cantidad de apuntes a propósito de su experiencia alquímica, muchos de los cuales fueron suprimidos en ediciones posteriores de su obra, aunque recientemente se han recuperado e incluso han servido para reproducir dichos experimentos.
   En el primero de los videos se observa la reducción de plata a partir del nitrato de plata mientras un poco de cobre se disuelve en la solución. En el segundo este cobre se reduce al tiempo que un poco de hierro se disuelve.

   "Y así, cuando una solución de hierro en agua fuerte disuelve el Lapis Calaminaris y deja ir el hierro, o una solución de cobre disuelve el hierro inmerso en esta y deja ir el cobre, o una solución de plata disuelve el cobre y deja ir la plata, o una solución de Mercurio en agua fuerte que se vierte sobre hierro, cobre, estaño o plomo, disuelve el metal y deja ir el mercurio […]"

   Así describió Newton, en 1730, sus pruebas, con el característico lenguaje de esta ciencia que aun sin considerarse antecedente de la química moderna, posee valor en sí misma —tanto que el propio Newton incursionó en sus dominios. 
Experimentos alquímicos de Newton

jueves, 24 de mayo de 2012

Gnosis: La revelación de las pirámides


   Basado en el libro de Jacques Grimault La revelación de las pirámides, este documental trata de descubrir qué misterio subyace a estas enigmáticas construcciones.
   La teoría que en él se desarrolla recuerda, desde un punto de vista diferente, a la propuesta por Robert Bauval, aunque menos fundamentada. Magníficos los pasajes que dedica a estudiar cómo se contienen los números "pi" y "phi" en las dimensiones piramidales.
 Aunque algunos lo presentan, algo exageradamente, como "el mejor documental existente sobre las pirámides", yo simplemente lo calificaría de muy bueno. Merece, sin duda, la pena verlo... aunque, quizás, no creerlo.



viernes, 18 de mayo de 2012

Música iniciática: Jerusalén de William Blake y Emerson Lake and Palmer


   La poesía del visionario gnostico William Blake se unió a la música de Emerson, Lake & Palmer, para producir maravillas iniciáticas como este tema: Jerusalem, en el que se nos invita a construir la Jerusalén celestial entre los "oscuros molinos satánicos" anglosajones, en clara referencia a los horrores de la técnica y la razón instrumental, que, en cuanto impulsores de la Revolución Industrial, eran los responsables, a juicio de Blake, de la decadencia de nuestra civilización.






Emerson, Lake & Palmer Jerusalem Letras:
And did those feet in ancient time,
Walk upon England's mountains green?
And was the Holy Lamb of God
on England's pleasant pastures seen?

And did the Countenance Divine,
Shine forth upon our clouded hills?
And was Jerusalem builded here
Among these dark Satanic mills?

Bring me my bow of burning gold!
Bring me my arrows of desire!
Bring me my spear: O clouds unfold!
Bring me my Chariot of Fire!

I will not cease from mental fight;
Nor shall my sword sleep in my hand
Til we have built Jerusalem
In England's green and pleasant land.


* * *


¿Y esos pies en tiempos antiguos, 
Caminar sobre verdes montañas de Inglaterra? 
Y era el Cordero de Dios Santo 
en los pastos agradable de Inglaterra? 

¿Y el Rostro Divino, 
Brillar sobre nuestras colinas nubladas? 
Y fue Jerusalén construida aquí 
Entre estos oscuros molinos satánicos? 

Tráeme mi arco de oro ardiente! 
Tráeme mis flechas de deseo! 
Tráeme mi lanza: las nubes se desarrollan O! 
Tráeme mi carro de fuego! 

No voy a dejar de luchar mental; 
Ni mi espada en mi mano el sueño 
Hasta que nos hayamos construido Jerusalén 
En tierra verde y agradable de Inglaterra. 

miércoles, 16 de mayo de 2012

Música iniciática: Zoroastro de Rameau

   Entre los compositores más importantes del siglo XVIII, no sólo desde el punto de vista artístico, sino también desde el punto de vista teórico e iniciático -que es el que aquí nos interesa- se encuentra J. Ph. Rameau. De él elegimos algunos fragmentos del ballet Zoroastro, en el que nos presenta el eterno combate entre la luz y las tinieblas, rodeándolo de una música de extraordinaria belleza. Tan inmortal como la doctrina del profeta persa.



   Para saber más, podéis ampliar información en este enlace, redactado por Gumersindo Díaz:

Gnosis: Los misterios de Osiris


   Sin duda alguna, Robert Bauval es un "gnóstico" redivivo. Sus estudios sobre la alineación estelar de las pirámides, en conexión con los antiguos rituales egipcios relacionados con la muerte y resurrección de los iniciados (expuestos en El misterio de Orión, La cámara secreta y Código Egipto), así como su análisis acerca de la disposición simbólica del trazado de las principales ciudades europeas (París, Londres...) y norteamericanas (Washington), conforme al modelo establecido por los sacerdotes egipcios (retomado por la masonería moderna; véase su libro Talismán. Arquitectura y masonería), son -a mi juicio- de lo mejor que puede leerse hoy en día en este ámbito (por supuesto, siempre al margen de la arqueología "oficial", representada por el inefable y omnipresente Dr. Hawass, quien nunca ha ocultado su desprecio por las atrevidas tesis de Bauval y Gilbert).
   Para aquellos que no lo hayan visto aún, les presento el documental que dedicó Bauval a los Misterios de Osiris, en el que demuestra la proyección que la mitología isiaco-osiriana ha tenido sobre la religión cristiana. Una delicia para los amantes de la gnosis.





Música iniciática: La Flauta Mágica de Mozart: Una iniciación masónica


   Una de las composiciones iniciáticas que no pueden faltar en esta sección es la celebérrima Flauta Mágica de Mozart. La simbología masónica, y los ritos que, según parece, realiza esta Orden secreta (ellos prefieren decir "discreta") son recreados por el maestro de Salzburgo bajo el ropaje de un cuento de hadas "infantil". 
   De las muchas representaciones que se han grabado de esta ópera, he encontrado esta en Internet, que resulta magnífica, porque recoge toda la simbología egipcia asociada habitualmente a ciertas ramas de la iniciación masónica, situándola, además, en un entorno ilustrado maravillosamente reconstruido. Ver y oír esta ópera es estar ya, de alguna manera, "iniciado", si no en la masonería, sí en los misterios del conocimiento.
   Puede completarse información con estos enlaces:











martes, 15 de mayo de 2012

Música iniciática: Supertramp: Crime of the Century


  
  En 1974 el mítico grupo de rock progresivo Supertramp publicaba el álbum más profundo e impactante de su increíble carrera musical: Crime of the Century, advirtiéndonos de los peligros que acechaban a la Humanidad en un futuro que se va mostrando cada vez más oscuro y opresivo. 
   Una de las sensaciones más interesantes que tenemos las personas de cierta edad es ver que aquellos discos que hicieron las delicias de nuestra juventud incluían contenidos dotados de un profetismo y una capacidad visionarias, que entonces simplemente intuíamos, pero que ahora podemos entender en toda su magnitud.
   En este sentido, el disco de los Supertramp va mucho más allá de lo que se nos muestra en una primera audición de sus temas: ¿No alude el nombre mismo del grupo a la "supertrampa" en la que se ha convertido la civilización contemporánea¿ ¿No eran quizá ellos mismos partes del establishment, y por tanto componentes de esa misma "supertrampa" mediático-musical? ¿No encierra el título del disco una velada alusión gnóstica, si tenemos en cuenta que ese "crimen" al que hace referencia puede no ser otro que el hecho mismo de haber nacido, y haber caído prisionero de este universo material sensible (como parece sugerirse en la antológica portada, y al final de la letra, cuando el sujeto, asombrado, descubre que los responsables del mal que azota el mundo somos nosotros mismos)? ¿No se apuntaba, en fin, al poder liberador de la música en los conciertos del grupo, cuando aparecía una tijera que cortaba la cuerda que sujetaba la prisión cósmica en la que se encuentra encerrado el ser humano, abriéndose así una ventana de esperanza a un azulado cielo abierto?
   El vídeo que os presento asocia el tema y su letra, cargada de alusiones y símbolos, con el NOM y la crisis que estamos atravesando. Un presagio acertado más que añadir a su cuenta.




Letra:

Now they're planning the crime of the century
Well what will it be?
Read all about their schemes and adventuring
It's well worth a fee
So roll up and see
And they rape the universe
How they've gone from bad to worse
Who are these men of lust, greed, and glory?
Rip off the masks and let's see.
But that's no right - oh no, what's the story?
There's you and there's me
That can't be right
Fuente: musica.com

* * *

Están planeando el crimen del siglo
¿Cuál será?
Leí todo sobre sus planes y aventuras
El coste vale la pena
Así que ven a ver
Cómo violan el universo
Cómo han ido de mal en peor

¿Quienes son esos hombres codiciosos que buscan la gloria?
Arranquémosles las mascaras y veamos
Pero, no puede ser, ¡oh! no
Somos tú y yo
¡No puede ser!
Fuente: musica.com


lunes, 14 de mayo de 2012

Música iniciática: Neil Diamond: Solitary man

   
   Cuanto más viejo es uno, más valora las viejas canciones. ¿Quién no se ha iniciado en las miserias y tormentos del amor escuchando este legendario tema del crepuscular Neil Diamond? Una tras otra, van pasando las mujeres por nuestras vidas: las amamos apasionadamente, sin mesura ni límites..., para comprobar cómo, al fin y a la postre, estamos tan soleras como el meloso de Neil. La pena es que no sabemos componer ni cantar tan bien como él.
   Al menos, nos queda su música, y en dos versiones,  para que nadie se queje.
   Dedicado a todos aquellos que morirán siendo "polvo enamorado".


1º de Bachillerato: Apoyo mutuo y empatía animal


   P. Kropotkin estaría emocionado ante este maravilloso ejemplo de apoyo mutuo en el reino animal. ¡Ojalá aprendieran muchos seres humanos del altruismo que muestran estos simpáticos roedores!

Ratas muestran a científicos que la empatía podría ser una emoción universal que conduce a la evolución.

Hay una cierta justica poética, que evoca los mundos decadentes pero eminentemente empáticos de Phillip K. Dick, en que los científicos de nuestra época hayan descubierto que la empatía es una emoción universal estudiando a las ratas –puesto que, aunque sea un claro prejuicio, asociamos lo ruin de la existencia con estos roedores. Y la empatía es quizás la emoción más sublime que conocemos (una forma cuantificable y estrictamente biológica de lo que llamamos amor, que no necesita de categorías metafísicas) –pero no por ello algo fuera de lo común, algo que trascienda a las ratas.
Un grupo de investigadores de la Universidad de Chicago colocó a parejas de ratas en una jaula de cristal. Una de las ratas podía  andar libremente mietras que la otra estaba restringida a un estrecho tubo de plástico que sólo podía abrirse desde fuera. Reiteradamente, sin recibir una recompensa, la rata afuera del tubo de plástico liberó a su compañera encerrada.
“Las ratas se ayudan entre sí cuando están sufriendo. Esto significa que es una herencia biológica”, dijo la neurobióloga Peggy Mason. “Este es el programa biológico que tenemos”. El estudio sugiere que es al menos plausible que las ratas, así como la mayoría de los animales, tengan “un comportamiento pro-social motivado por la empatía”.
El experimento fue la continuación de uno anterior realizado por Jeff Mogil de la Universidad McGill en el que se demostró que los ratones tenían la capacidad de un”contagio emocional” –algo que describe la tendencia entre los ratones a mostrar su molestia cuando uno de sus compañeros de celda padecía dolor.
El etiólogo Frans de Waal en esa ocasión justificó usar el término empatía –el cual debemos llamar no sólo la capacidad de ponerse en los zápatos de los demás, sino también en las “patas” de los demás. Tal vez la empatía no es, como se creía, un proceso cognitivo de alta sofisticación evolutiva, sino un fenómeno simple y universal, “tan viejo al menos como los mamíferos y corre profundamente dentro de nosotros”.
Ampliando esta posibilidad, al mismo tiemnpo el neurobiólogo Inbal Ben-Ami Bartal estaba haciendo una investigación con cáncer en Israel, cuando notó que las ratas en su laboratorio manifestaban una inconformidad cuando se estaba realizando cirugía a otras ratas. A esto se le añade el hecho de que algunas ratas llevan comida a otra rata cuando ésta está atrapada.
El estudio mencionado de la Universidad de Chicago contempló numerosas variables. Cuando se utilizaron ratas falsas en el tubo de plástico las ratas no las liberaron; para descubirir si las ratas no estaban respondiendo a una recompensa social –su versión de un abrazo de gratitud– las ratas fueron liberadas pero en una jaula separada: de todas formas las ratas siguieron liberándose. Cuando se les permitió comer chocolate antes, las ratas tendieron a liberar a sus compañeros antes y luego y comer y compartir el chocolate. “La empatía es una motivación poderosa, a la par con el deseo de chocolate”, dice de Waal. Valdría la pena ver si lo mismo ocurre con los humanos, ¡conozco algunos que pierden la cabeza con el chocolate!


Es interesante regresar a Phillip K. Dick y explicar por qué consideró significativo incluir a este escritor de ciencia ficción estadounidense en este artículo sobre la empatía y las ratas. Por un lado Dick consideraba que la divinidad o aquellos principios y diseños eternos de nuestro universo se revelaban en los rescoldos más inesperados, en la basura y en el arrabal, ahí, quien tuviera ojos para ver, podía percibir la inmanencia divina del universo. Ciertamente hay una gran distancia entre la empatía de las ratas y la prueba de la existencia de la divinidad, sin embargo, que exista esta solidaridad y esta capacidad de ponerse en el lugar del otro, casi nos habla de un sacrificio programado en el código, una especie de sacralidad profunda o “un ángel en la biología”. Y esto es altamente esperanzador –justamente como aquellas muestras de empatía en el hombre promedio sacudido por la distopia y la decadencia cósmica que aparecen en las novelas de Dick como una luz en los ojos al enfrentar un agujero negro.
“Lo que nos hace humanos es nuestra habilidad para sentir empatía por otras criaturas vivas”, escribió con máxima honestidad Phillip K. Dick. Constantemente preguntándose cuál es la naturaleza de la realidad, y para ello diseñando mundos alternativos verosímiles en los cuales poder plasmar esta interrogante hasta su última consecuencia, Dick, extendiendo al ser humano a situaciones de otredad cósmica y de desintegración de su estructura fundamental, siempre mantuvo una esencia definitiva de lo humano en su peripecia: la empatía. Afrontando invasiones extraterrstres, dictadores holográficos, vampiros interplanetarios, drogas psicoactivas que modifican la sustancia de lo real y androides y robots que nos ponen en entredicho ontológicamente: la empatía era la única cualidad que nos podía salvar en esta vorágine implacable (y alucinatoria en niveles de algunos niveles de conciencia) que es la evolución del universo/la relación feroz entre especies que buscan perpetuarse.
La empatía como salvaguarda biológica tiene un claro sentido evolutivo dentro de una especie. “Mamíferos que necesitan cuidado y nutrición cuando nacen requieren algún tipo de conexión empática entre madre y crías, dice Bartal. Los científicos creen que la empatía podría estar localizada en el sistema límbico y en varias hormonas y neurotransmisores comunes a todos los mamíferos (aunque es posible que la empatía incluya a otros animales e incluso a las plantas).
El año pasado publicamos en Pijama Surf un ensayo en 10 partes en el que Aeolus Kephas explora la relación entre la empatía, la individuación, la telepatía y la literatura. Kephas esboza una interesante teoría para explicar la telepatía como una forma de empatía a través de la neuronas espejo. Existen en el neurocórtex neuronas que se activan de manera imitativa cuando observamos a otro ser vivo realizar una actividad –así el ejemplo seminal de un mono que, al ver a un hombre comer un cacahuate, activa en su cerebro neuronas como si él mismo estuviera comiéndose ese cacahuate. Ponernos en el lugar de otro parece ser una de las capacidades fundamentales del cerebro animal, para aprender y  para proteger.
Aquellos ratones que se contagiaban emocionalmente del sufrimiento de otros ratones, o aquellas ratas que se perturbaban cuando otra rata era operada quizás apunten a la existencia a una red sensorial transpersonal entre todos los seres vivos. Curiosamente en el hombre aquello que lo hace más humano yace en la profundidad animal y más primitiva de su neurobiología –si bien ahora tiene la capacidad de hacerlo consciente.  En este sentido quizás la evolución humana necesite de un retorno a una esencia biológica prístina –aprender más del perro y de la rata que de la computadora y el bot. Y esto explica porque en medio de las distopias tecnológicas, en la obra de Phillip K. Dick, como en la actualidad mundial que experimentamos, hay una añoranza por regresar a la naturaleza –quizás no tanto a los bosques y jardines que vemos desplazados sino a las áreas verdes de nuestra propia psique que se van también desplazando hacia profundidades neurales dormidas e inertes. 
Aislados del mundo, desde siempre al construir la ilusión liminal de nuestro ego, pero ahora también por redes de interconexión tecnológica que en ocasiones desarticulan la conexión humana inmediata, quizás sólo desarrollar nuestra empatía pueda conectarnos verdaderamente con el mundo y con nosotros mismos –en ese espejo sin fronteras. Escribe Kephas:
…la empatía nos remite constantemente al momento, de regreso a un estado de “empatía”, un estado de “empatía”, receptividad y claridad en el que respondemos no solo a lo que la persona dice sino a lo que es. La empatía es la forma más alta de respeto, ya que permite al otro ser un otro y también nos permite experimentar el estado cerebral (sufrimiento, confusión, etc.) como algo igualmente real y valido, como nuestro. La empatía no solo significa tomar en serio los sentimientos de los demás (eso esta más cerca de la simpatía y puede en ocasiones hacer más mal que bien al reforzar esos sentimientos). La empatía significa acceder a una base de datos más grande que la de los sentimientos, que son volubles y altamente subjetivos. La empatía es transpersonal. Se extiende más allá de lo meramente personal y al mismo tiempo incluye lo personal. Tener verdadera empatía por otra persona significa sintonizar no solo a esa persona sino a todas las personas que hemos visto en un estado similar o circunstancia en el pasado.
He ahí una teoría no sólo de la empatía como emoción universal, sino como emoción que nos permite acceder a lo universal. La empatía podría ser tal vez una especie de puente cognitivo que, al colocarnos en el lugar del otro, nos muestra que somos intercambiables, que somos y participamos en los otros, que existe un cordón invisible que nos une con toda la existencia a través de la percepción sensorial. Y aquel que empatiza con alguien empatiza con todos, siente el sufrimiento, la alegría, la angustia de todos los eones –y esa rata que liberó a otra rata en el labortaorio, nos liberó también a nosotros.
Fuente: pijamasurf

1º de Bachillerato: Verdad y dialéctica en Hegel:

   "[Para Hegel], la realidad no es un estado de cosas, sino un proceso: algo en continua evolución. (...) Hegel argumento que el cambio raramente es arbitrario o casual, sino que responde a cierta razón de ser. Cualquier situación o estado de cosas, sea cual fuere, resiste cualesquiera otras posibilidades, opuestas o contrarias, e impide que las otras cosas sean u ocurran. Esto significa que siempre hay conflictos intrínsecos a cada situación, que siempre hay fuerzas opuestas a las cuales acabamos resistiendo; lo que a su vez significa que ninguna situación es completamente estable: cada una lleva en un interior influencias desestabilizadoras que la pueden echar abajo, si las circunstancias adversas crecen lo suficiente. Así, podemos decir que cada situación guarda en sí misma las semillas de su posible destrucción. Según Hegel, es esta continua y perpetua inestabilidad lo que constituye los procesos de cambio que experimentamos o percibimos por doquier. Hegel formalizó su idea del cambio en lo que denominó dialéctica:  cualquier estado positivo de las cosas (denominamos a la descripción de éste nuestra tesis) está llamado a suscitar, simplemente por el hecho de existir, estados contrarios e incompatibles de cosas (el enunciado de esto es la antítesis) que lo desestabiliza y lo transforma en algo nuevo, en una nueva situación, en parte distinta y en parte la misma, en la que lo que antes eran elementos desestabilizadores, ahora son características estructurales constituyentes del nuevo objeto (a lo que podemos llamar síntesis). Pero este nuevo estado de cosas, por el mero hecho de existir, suscita..., etc. De modo que el patrón subyacente del proceso de cambio perpetuo e interminable es una constante y autorrenovadora tríada de tesis, antítesis y síntesis." (B. McGee, Wagner y la filosofía, FCE, México, 2008, pág. 57)

domingo, 13 de mayo de 2012

1º y 2º de Bachillerato: Los últimos días de Nietzsche en Turín

   ¿Pueden convertirse en película algo tan "invisible" como los pensamientos que atormentaban la mente de Nietzsche pocos días antes de perder la razón en Turín? El director brasileño Julio Bresanne afronta el reto, y sale airoso, en este film, rodado en 2001, en el que un Nietzsche exageradamente bigotudo, y un tanto hierático, nos introduce en las profundidades abismales de su filosofía.


domingo, 6 de mayo de 2012

El Homo Evolutis: El proyecto transhumanista de Raymond Kurzweil: La singularidad tecnológica del futuro

   Raymond Kurzweil (Massachusetts, 1948) es un inventor estadounidense, de origen judío austríaco, experto en Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial. Aparte de sus apreciables aportaciones al ámbito de la informática, la música electrónica, etc. Kurzweil es famoso por su pensamiento sobre futurismo y transhumanismo.


La evolución, según el Transhumanismo


   Kurzweil mantiene que la tasa de innovación en tecnologías de la computación crece de manera exponencial (es la que él denomina como "ley de rendimientos acelerados"), de modo que en el futuro el crecimiento exponencial de las capacidades de los ordenadores dará lugar a nuevas tecnologías fantásticas en el ámbito de la nanotecnología, la biotecnología y la ciencia de los materiales. Kurzweil predice que, hacia el año 2050, la tecnología llegará a ser tan avanzada que los progresos en medicina permitirán a la gente ampliar radicalmente su esperanza de vida y la calidad de la misma. Los procesos de envejecimiento podrían en principio ralentizarse, más tarde detenerse y finalmente revertirse en cuanto esas nuevas tecnologías médicas estuvieran disponibles. Kurzweil sostiene que gran parte de esto será fruto de los avances en la nanotecnología médica, que permitirá a máquinas microscópicas viajar a lo largo de nuestro cuerpo reparando todo tipo de daños a nivel celular.
   Del mismo modo los avances tecnológicos en el mundo de los ordenadores darán lugar a máquinas cada vez más potentes, numerosas y baratas. Kurzweil predice que un ordenador pasará el test de Turing hacia el 2029, demostrando tener una mente (inteligencia, consciencia de sí mismo, riqueza emocional...) indistinguible de un ser humano. Este momento se ha denominado singularidad tecnológica. Kurzweil prevé que la primera inteligencia artificial será construida alrededor de una simulación por ordenador de un cerebro humano, lo que será posible gracias a un escáner guiado por nanorobots. Una máquina dotada de inteligencia artificial podría realizar todas las tareas intelectuales humanas y sería emocional y autoconsciente. Kurzweil sostiene que esa IA llegará a ser, inevitablemente, más inteligente y poderosa que la de un ser humano. Sugiere que las IA mostrarán pensamiento moral y respeto a los humanos como sus ancestros. De acuerdo a sus predicciones, la línea entre humanos y máquinas se difuminará como parte de la evolución tecnológica. Los implantes cibernéticos mejorarán en gran medida al hombre, lo dotarán de nuevas habilidades físicas y cognitivas y le permitirán interactuar directamente con las máquinas.
   En febrero de 2009 Kurzweil, en colaboración con Google y el NASA Ames Research Center, anunció la creación de la Universidad de la Singularidad, cuya misión sería "montar, educar e inspirar un cuadro de líderes que se esfuercen en comprender y facilitar el desarrollo de tecnologías de avance exponencial, enfocar y guiar estas herramientas para dirigir los grandes retos de la humanidad".
   La obra de Kurzweil se ha caracterizado por la realización de predicciones sobre el futuro de la humanidad bastante acertadas.
   Podría decirse que Kurzweil obtuvo gran parte de su credibilidad como futurista gracias a su primer libro, La Era de las Máquinas inteligentes. Escrito entre 1986 y 1989 y publicado en 1990, en él se predice la desaparición de la Unión Soviética, por causa de las nuevas tecnologías como los teléfonos móviles y máquinas de fax que restarían poder a los gobiernos autoritarios, eliminando el control del estado sobre el flujo de la información. En el libro Kurzweil también extrapola las tendencias preexistentes en las mejoras del software de ajedrez para ordenadores, prediciendo correctamente que los ordenadores derrotarían a los mejores jugadores de ajedrez humanos hacia 1998. De hecho, fue en mayo de 1997 cuando el campeón de ajedrez Gary Kasparov fue derrotado por el ordenador Deep Blue.
   Quizás más significativa es la predicción de Kurzweil acerca del explosivo crecimiento del uso de Internet en los años 90. En el momento de la publicación de La Era de las Máquinas Espirituales había sólo 2,6 millones de usuarios de Internet en el mundo, y esta tecnología no era en ese momento demasiado estable, ni fácil de usar, además de bastante escasa de contenido. También estableció que la explosión de Internet no sólo se daría en el número de usuarios, sino en su propio contenido, permitiendo a los usuarios acceso a redes bibliotecarias internacionales, bases de datos y servicios de información. Más aún, Kurzweil previó correctamente que el uso principal de Internet se daría a través de sistemas inalámbricos.
   Kurzweil también predijo acertadamente que la mayoría de los documentos existirían únicamente en ordenadores e Internet hacia el final de los 90 y que estos documentos incluirían, con frecuencia, animaciones, sonidos y vídeos incrustados que harían imposible su impresión en papel. Además previó que los teléfonos móviles crecerían en popularidad al tiempo que disminuirían en tamaño.
   En 1999 Kurzweil publicó un segundo libro titulado La era de las máquinas espirituales, que ahonda en la explicación de sus ideas futuristas. La tercera y última sección de el libro se dedica a especificar los avances tecnológicos que el autor predice que el mundo experimentará en el curso del siglo XXI. Titulada "To face the future" (Enfrentar el futuro), la sección está dividida en cuatro capítulos titulados, respectivamente, "2009", "2019", "2029" y "2099". Para cada capítulo, Kurzweil establece predicciones sobre cómo serán la vida y la tecnología en ese año. Kurzweil predijo acertadamente el crecimiento de la ubicuidad del acceso sin cables a Interet y los periféricos inalámbricos. Es probablemente más importante el presagio de Kurzweil acerca del explosivo crecimiento de la tecnología para compartir archivos y la emergencia de Internet como el principal medio para el comercio y acceso a medios como películas, programas de televisión, periódicos, revistas y música.
   Kurzweil cree, asimismo, que los avances tecnológicos radicales harán que a lo largo del siglo XXI se culmine el descubrimiento de los medios para revertir los procesos de envejecimiento, la cura de cualquier enfermedad y de lesiones irreparables en la actualidad. De este modo, Kurzweil se ha centrado en seguir un estilo de vida que intenta alargar sus días hasta que pueda ver el momento en que la ciencia pueda hacerlo inmortal. Kurzweil llama a esto la estrategia del "puente a un puente a un puente": el primer puente para alargar la vida es el regimen de Kurzweil, mientras que el segundo y el tercer puente están basados en el avance de las biotecnologías y las nanotecnologías, respectivamente, que todavía no han sido inventadas. Kurzweil cree que se permitirá progresivamente el alargamiento de la vida humana hasta el punto en que la inmortalidad y la implementación con el primer "puente" permitan alcanzar el segundo en el futuro, lo que permitirá alcanzar el tercero. (Más información en:http://es.wikipedia.org/wiki/Raymond_Kurzweil)
   Todas estas predicciones, le llevan a Kurzweil a sostener que nos encontramos próximos a un momento -la singularidad tecnológica- en el que hombre y máquina se fusionarán, dando lugar a una especie híbrida, superior al ser humano actual, a la que algunos denominan HOMO EVOLUTIS. La evolución del ser "humano" en el futuro será, por tanto, tecnológica, y no biológica. Se habrá iniciado, así, la era TRANSHUMANA, en la que el hombre se superará, gracias a la tecnología, a sí mismo, alcanzando imprevisibles niveles de "perfección".
   En el siguiente programa de la serie "Redes", titulado La fusión del alma y la tecnología, el serpentiforme Punset nos presenta las ideas de Kurzweil de manera clara, amena y concisa.


Y en la siguiente conferencia de Sofía Smallstrom, se nos presenta la otra cara de esta utópía tecnológica, indicando los posibles peligros que encierra, relacionándola con el misterioso fenómeno de los chemtrails, la geoingeniería y la transbiología.


   Después de ver ambos documentales, no sé si muchos querríamos seguir "vivos" en este "futuro"; pero los fanáticos del progreso no han de preocuparse: una vez que los escépticos de la tecnología hayamos desaparecido, podrán convertir el planeta en su chatarrería privada. ¡Que les aproveche!